El martes 3 de mayo tuvimos nuestro segundo encuentro con los estudiantes adscritos a este proyecto del grado primero con discapacidad auditiva.
En esta sesión, aplicamos nuevamente en los 30 minutos iniciales, el saludo y arrancamos ejercicios de calentamiento que comprendian ejercicios de motricidad, de coordinación, de conocer las partes del cuerpo y disociación corporal, luego trabajamos ejercicios de estiramiento del los músculos del cuerpo. Todo esto en conjunto nos permitió observar las falencias y habilidades de cada estudiante, comprendiendo entonces que debemos continuar con una estimulación adecuada para lograr un progreso en el reconocimiento y manejo del cuerpo de cada uno.
Vino enseguida el descanso y al regresar retomamos la actividad con un ejercicio que nos permitió recuperar la atención de los chicos y que además empezaba trabajar el ritmo, consistiendo este en llevar las palmas de las manos a golpear las piernas 2 veces y luego señalar una parte del cuerpo, lo que se hizo en varias velocidades para captar la atención y generar el sentido del ritmo en los estudiantes.
En la siguiente parte de la actividad se trabajó desplazamiento en fila, o en circulo al rededor del salón, trabajando el espacio según la ubicación (alto, bajo, derecha, izquierda, en frente y hacia atrás), también incluimos desplazamientos con marcha y caminata, detectando las destrezas de cada uno y fortaleciendo las debilidades.
Para el siguiente ejercicio basado en el conocimiento del ritmo, y en el diagnóstico de la capacidad auditiva, se introdujo un instrumento musical al aula de clase, una tambora que permitía al docente trabajar el ritmo musical con diferentes ejercicios aplicando los golpes del tambor y que los estudiantes lo siguieran de acuerdo a su capacidad de audición. Se permitió que cada niño(a), tuviera contacto con el instrumento y sintiera al tacto las vibraciones que este producía, a la par que se iba mirando quien podía oír mas y quien no.
Hacia la parte final llevamos a cabo un juego donde cada niño(a), escogía su animal favorito y bailaba como éste al ritmo de la tambora, iniciamos pasando al frente de a un niño(a) y luego fuimos aumentando el numero hasta 4 al tiempo para ver sus interacciones con los compañeros.
Llegaron los 15 minutos finales que fueron para llevar el grupo a un estado de pasividad, relajación y descanso luego de la jornada para que pudieran regresar a sus casa mas tranquilos.